Canciller de Bolivia se reúne con la CARIFA

Rony Corbo

La Ministra de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia, Celinda Sosa Lunda, de gira por Uruguay, se hizo un lugar en su agenda gubernamental y participó este miércoles en una reunión con la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio (CARIFA).

En el intercambio con la canciller boliviana, se trató el funcionamiento del MERCOSUR y la CELAC, los problemas que enfrenta la integración Latinoamericana y Caribeña y la situación política de Bolivia, en particular el alejamiento de Evo Morales del MAS y la conformación de un nuevo espacio político “Evo Pueblo”.

En su encuentro la canciller recordó que el 18 de diciembre de 2005, Evo Morales gana las elecciones nacionales en Bolivia con un histórico 54% de los votos, iniciando un proceso de grandes transformaciones, entre los que sobresalen la nacionalización de los hidrocarburos, por el cual Bolivia se queda con el 82% de la ganancia de su gas, y en octubre también de 2006, la convocatoria a una Asamblea Constituyente, el 6 de agosto también de 2006 del mismo año, con el objetivo de redactar una nueva Constitución Política para el país, que entró en vigencia el 7 de febrero de 2009.

En todos los años del presidente Evo, Luis Arce fue su Ministro de Economía y principal artífice de la reactivación económica de Bolivia.

En el año 2021, con Arce presidente, Evo desde la presidencia del partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS), comenzó una campaña interna para posicionarse como candidato presidencial, empezando a criticar al gobierno de Lucho Arce.

Este año Evo se va del MAS y crea una organización, “Evo Pueblo” con el objetivo de competir en las próximas elecciones. El problema es que Evo está inhabilitado a ser candidato, ya que ejerció los dos mandatos que permite la Constitución. Sin embargo, Evo presiona a Arce para que se habilite su candidatura, transformando un tema jurídico, en algo netamente político.

El MAS lanza candidatura de Luis Arce

El presidente de Bolivia, Luis Arce, manifestó su intención de ser candidato a la Presidencia en las elecciones generales de agosto en Bolivia. Este mes de abril, en el Congreso del MAS, se definirá quien acompañará a Arce en la fórmula presidencial.

Los índices de aprobación del gobierno de Arce no llegan al 20%, lo que complica mucho sus posibilidades electorales. Su suerte en buena medida, depende del repunte de la economía, manifestada en el diario vivir del pueblo boliviano.

El escenario electoral es sumamente complicado, primero por la situación económica sumamente precaria, sino también de una creciente movilización social, en buena medida impulsada por Evo, que pide salida a la crisis económica. La derecha por supuesto que apoya las movilizaciones y pide la liberación de la expresidente Jeanine Añez y de Fernando Camacho, el líder de extrema derecha santacruceño.

Con una oposición de derecha dividida en dos grandes bloques y con un tercer candidato en carpeta, quedarían el expresidente Tuto Quiroga, el empresario Samuel Doria Medina y Manfred Reyes Villa de Cochabamba.

La izquierda también está dividida entre Luis Arce y Evo Morales (constitucionalmente inhabilitado), asomando una tercera corriente de centro, liderada por Andrónico Rodríguez, que intenta ser el candidato de acuerdo, ante la polarización de Lucho y Evo.

Evo Morales se postularía por el Frente para la Victoria (FPV), una alianza que estableció ante la imposibilidad de inscribir “Evo Pueblo” su nuevo partido, a tiempo para las elecciones de agosto, aunque su candidatura estaría impedida por la resolución de un dictamen constitucional, del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de Bolivia anuló la reelección presidencial indefinida en el país andino, lo que supone la inhabilitación de Evo Morales para las elecciones de 2025.

En la Sentencia Constitucional 1010/2023, aprobada el viernes 29 de diciembre, apuntan que la reelección presidencial indefinida no existe, y establece que el presidente y el vicepresidente de Bolivia, no pueden ejercer un mandato más de dos veces de forma continua o discontinua, al igual que senadores, diputados o las autoridades judiciales.

El accionar de la embajada norteamericana

La cancillería de Bolivia convocó el año pasado, a la encargada de Negocios de Estados Unidos, Debra Hevia, para establecer un reclamo «sobre una serie de pronunciamientos y acciones» del personal de la Embajada de Estados Unidos «que se consideran como una intromisión en asuntos internos» de Bolivia.

Hevia es responsable de la delegación diplomática de EEUU en Bolivia, debido a la deteriorada relación entre ambos países, que no tienen embajadores desde el año 2008.

Se la acusa de haber orquestado el golpe de estado contra Evo Morales, y actualmente está intentando si éxito, unificar la oposición boliviana, generando todo tipo de incidentes y promoviendo la inestabilidad, con una franca oposición al gobierno de Luis Arce.

EEUU está en desacuerdo con la política de las administraciones del MAS, con la nacionalización del gas boliviano y con los proyectos de Litio presentados por el gobierno de Luis Arce al parlamento, de explotación conjunta con empresas chinas y rusas.

El Frente Amplio se puso a disposición de la canciller boliviana para promover entendimientos entre Arce y Evo, pero el clima político actual hace muy difícil esa tarea.

Nuevamente la falta de unidad de la izquierda, la acumulación de “egos” y el accionar de la embajada norteamericana en nuestro continente, financiando y unificando a la derecha, pone en riesgo la continuidad de un proceso de cambio en Bolivia, donde el principal perjudicado será el propio pueblo boliviano.

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