El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel en reunión con Fernando Pereira y la delegación del Frente Amplio. Foto: Presidencia de Cuba.

“El bloqueo es de una inhumanidad incalificable”

Por Paola Beltrán

Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio (FA) encabezó la delegación que estuvo presente en Cuba para expresar la solidaridad con su pueblo. En entrevista con EL POPULAR describió las condiciones en que Cuba intenta resistir, la solidaridad y cuestionó el nivel del debate que impulsa la derecha intentando deslegitimar la acción política solidaria del FA.

Solidarios siempre

“Nosotros fuimos solidarios con el pueblo cubano en la década del 70´ y somos solidarios ahora que están viviendo el peor momento de la historia”, comenzó diciendo Pereira, “a veces hay que poner en valor que no le dejan entrar combustibles, con limitaciones de alimentos, pasan 16 horas sin energía eléctrica, que cuando se les corta no tienen agua. Eso no se le puede hacer a ningún pueblo, por más que discrepes con su sistema de gobierno, por más que lo consideres una dictadura; es criminal para cualquier pueblo que tenga que dar el brazo a torcer por hambre, por desnutrición, por no poder operar, por no tener medicamentos en las farmacias”. 

“Uno se pregunta cómo se puede desarrollar un pueblo bloqueado, con los países amenazados. Recordemos que en un momento de la historia de Cuba, en un período corto de Obama, se flexibilizó el bloqueo y Cuba floreció; luego llegó Trump y fortaleció el bloqueo, colocó nuevas medidas;  la colocó luego como un peligro inminente e inusual para EEUU ¿Cuba? ¿Cuándo Cuba tuvo un acto de terrorismo contra cualquier país de la región? La realidad es que cualquier excusa vale para quitar lo que siempre les molestó, la forma de la construcción del poder popular. Más allá de la posición que cada uno tiene, soy consciente que en el FA convivimos quienes creen que hay dictadura y quienes creen que no y esa convivencia la hacemos de buena forma, no nos genera un drama”, afirmó. 

Pero subrayó que “en lo que no hay ninguna diferencia es que no estamos a favor de la injerencia, de la intervención de EEUU en Cuba, de la intervención armada, de que se ningunee sobre nuestro idioma y sobre nuestras pertenencias porque esa es nuestra cultura latinoamericana”. 

Pereira señaló que el FA también fue a “devolver la solidaridad que nosotros mismos recibimos». Una forma de retribuir fue el estar, hacerse presente y la otra concreta. “El FA, integrante de  la Coordinadora de Apoyo a la Revolución Cubana, al igual que el PIT-CNT, FUCVAM, FEUU, estamos haciendo una campaña financiera para enviar los elementos más necesarios vinculados a la salud, medicamentos y otros insumos médicos y a los alimentos que están escaseando. Esa solidaridad se tiene que concretar rápidamente porque es un pueblo que está pasando mal”.

Sin embargo, aclaró “yo no diría un pueblo triste, no vi un pueblo triste, vi un pueblo que está cansado de tener las peripecias de tener una vida que no sabe lo que va a pasar al otro día. Conversamos y sobre todo con las organizaciones, entre ellas con la iglesia que tiene una Fundación, Martin Luther King, que ha tenido posiciones discrepantes con el gobierno pero que dicen «acá intervención no, acá los temas de los cubanos los resolvemos los cubanos». 

“Vamos a tratar de cumplir porque el Uruguay sabe cumplir y porque el FA sabe cumplir y porque no tiene dos caras; no podemos ser solidarios en el 70´ y dejar de serlo en el 2026 porque se nos ocurre, fuimos solidarios, somos solidarios hoy. Cuba fue una inspiración para una parte de América Latina, defendió valores que nosotros compartimos, probablemente 60 años después hayan tenido muchos tropiezos, tengan muchas autocríticas, pero también hay que entender que ha sido un pueblo sojuzgado por una  potencia imperial que la tiene a apenas unas millas, que no le ha permitido desarrollarse de ninguna manera. Sin ese contexto histórico, sin entender cómo llegaron al gobierno para vencer una dictadura salvaje como la de Fulgencio Batista, es muy difícil entender la fotografía de hoy”, explicó. 

“Nosotros somos uruguayos, no cubanos, no queremos resolver ni hacer la autocrítica de los cubanos, queremos ser solidarios y eso le expresamos a la Fundación, a los uruguayos que viven en Cuba y al gobierno cubano. En eso vamos a cumplir, ya hay una cantidad de elementos que se juntaron, hay campañas financieras que están funcionando a muy buen nivel, hay alto grado de concepción de que el punto no es cómo definimos a Cuba hoy sino cuánta ayuda precisa”, dijo. 

Sin hipocresía

“Cuba no está sola, eso tiene que primar por encima de una discusión filosófica de cuál es el modelo de gobierno. Porque nadie quiere tener esta discusión filosófica sobre China, nadie plantea en el Parlamento «vamos a discutir la democracia en China». Andá a discutir con Xi Jinping, claro, con los más débiles, con los que tienen dificultades no hay problema de discutirlos. El 3 de enero hubo un ataque a Venezuela. Secuestraron un Presidente. A partir de ese día en el Uruguay no se habla más de la dictadura venezolana. ¿No te llama la atención? ¿Qué pasó allí? Porque la presidenta es la que era vicepresidenta, ahora reconocida por Trump y acá nadie dice nada, la derecha callada”, dijo en referencia a los debates y argumentos que se manejan desde la derecha para cuestionar la posición solidaria del FA con respecto a Cuba.

“Hay una parte de hipocresía y nosotros no queremos ser eso, queremos poner la cara, por algo fuimos como el presidente del FA, yo no fui como Fernando Pereira sino como presidente del FA, a decir «acá el pueblo uruguayo está dispuesto a ser solidario» y está dispuesto desde lo que nosotros representamos, el FA, nosotros no representamos todo el país, nosotros representamos una sensibilidad política. Lo que tenemos que entender y poner en valor y en palabras es que cuando un pueblo tiene esa dificultad la solidaridad tiene que ser una concepción de la vida, de la ética política, de los valores y principios que unen al FA, de lo que nos viene desde lo más profundo de la raíz de nuestra historia y esa historia no nos llevó a estar ahí para preocuparnos de cuál es la mejor forma para que lleguen las cosas a Cuba”, dijo.

“Y fuimos encontrando distintos caminos que nos van a servir para que los cubanos resuelvan una partecita muy chiquita de la situación, pero si todos ayudáramos, esa partecita sería mayor”, agregó. 

Sin que estuviese previsto, se invitó a Fernando Pereira , como presidente del FA, a dar el discurso de apertura de la actividad que estaba organizada por la Internacional Progresista y otras organizaciones. El FA no fue parte de los organizadores, sin embargo el ofrecimiento es una forma de distinción. Consultado al respecto, dijo: “El FA representa, para buena parte de la izquierda latinoamericana y no latinoamericana, un modelo de unidad, una forma de sentir la política y vivirla, de construir una agenda política, un programa, pero también de compartir valores y principios. A mi me cuesta, me da cierta timidez esto, no nos creemos más que nadie, pero igual decidimos ir y nos dieron el honor, las organizaciones que fueron, de ser los primeros en hablar y lo hicimos en nombre del FA, con este mismo cuidado, sabiendo que en el FA hay pluralidad pero también sabiendo que el FA es solidario, que está en contra de la intervención, que está en contra de que hayan puesto a Cuba en la lista de los países patrocinadores del terrorismo. Estamos en contra de que se haya limitado a Rusia a traerle combustible a Cuba; estamos en contra del fortalecimiento del bloqueo a Cuba. Eso lo podemos expresar en cualquier lugar del mundo, acá en el Uruguay como lo hice de mañana en Radio Sarandí, ahora con EL POPULAR o en cualquier otro medio de comunicación porque no lo pienso de otra manera”.

En este sentido, volvió a cuestionar el debate que se propone desde la derecha y señaló que parte de la base “de que tiene un límite la estupidez, la estupidez humana tiene que tener un límite y a veces siento que se pierde”. Recordó que muchos referentes de los partidos tradicionales han tenido posiciones democráticas y maduras, “que puso la cara, habló, conversó, hizo gestiones, voto contra el bloqueo. Capaz que se olvidan, yo no. De hecho quedé muy agradecido con la actitud de Wilson Ferreira en el sentido que Wilson pedía que no mandaran armas a Uruguay pero nunca que lo bloqueen económicamente, para que el pueblo pasara mal, porque finalmente, el que paga un tipo de bloqueo como el que se le está haciendo a Cuba, que ahora es energético, es el pueblo cubano, no Díaz-Canel, es el pueblo cubano. Hacerle eso a un pueblo es, realmente, de una inhumanidad incalificable”.

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