¡El Teatro Solís cumple!

Arturo Fleitas (*)
En estos días estamos conmemorando los veinte años de la reinauguración del Teatro Solís y los 168 años de su inauguración. Es una ocasión realmente muy significativa porque todos recordarán lo que era aquel Teatro Solís cerrado, la tristeza que nos producía a todos y la enorme alegría cuando se reabrió.
Eneida De León cuenta que cuando estaba trabajando en la restauración del Teatro Solís un día un inspector de tránsito grandote y rudo le pregunto ¿En serio se va a reabrir el Solís? Y ella le contestó: estamos en eso. Y el inspector de tránsito se puso a llorar de la emoción.
Es de destacar que el Solís no es solamente un Teatro que está en Montevideo, es el orgullo de Montevideo, es el Teatro de todos nosotros, es de los uruguayos. Montevideo no se concibe sin él.
Imagínense que la construcción empezó en 1852 apenas 17 años después de la declaración de la Independencia, imagínense en aquel momento lo que sería la gran capital cultural en que se convertiría Montevideo, de la que estamos orgullosos y en la que tenemos tantos artistas y exponentes de la cultura.
Hoy, ese Teatro está funcionando a toda máquina. Los invito a meterse en la página web para ver la enorme cantidad de actividad que se desarrollan, no solo los espectáculos, diría que los espectáculos son la parte menor, sino enorme cantidad de actividades de todo tipo: cursos, conferencias, ciclos todo eso conducido, en este momento, por nuestra gran cantante Malena Muyala. Ella se está consagrando totalmente en la gestión de nuestro teatro Solís y se lo agradeceremos eternamente.
Y es imposible no acordarse de su reinauguración, no mencionar a este gran hombre amante de Montevideo que fue Mariano Arana quien lo llevó adelante cuando no había plata, así como no hubo plata para el Sodre o para seguir las obras de la Torre Ejecutiva, hoy Torre de corrupción. Pero se encontró la manera de ir llevando estos trabajos y poner nuevamente en acción a este moderno Teatro Solís que es orgullo de todos nosotros y que cada vez que entramos a ver alguna obra nos llena de emoción.
Saludamos al Teatro Solís en estos veinte años de reinauguración y los 168 años de su inauguración.
También en estos días hemos homenajeado a las actrices y actores. Me parece absolutamente justo ese homenaje a los compañeros que están en escena en el escenario, en la televisión y en el cine, por el trabajo tan enorme que lleva esta gente.
Siempre he sostenido que el espectador ve una obra ya terminada y se emociona con ella y le gusta o no le gusta. Pero el alma del espectáculo está en los ensayos. Ojalá los espectadores puedan ver a este grupo de gente en los ensayos trabajando arduamente, a veces angustiosamente, para encontrar eso que en un momento determinado va a expresar, esa idea, ese sentimiento que quiere hacer llegar al espectador.
Es un trabajo duro, arduo, de enorme esfuerzo el que realizan sin tener retribución, porque debemos denunciar una vez más que actrices y actores uruguayos siguen actuando gratis o prácticamente gratis o cobrando apenas un viático para pagar el ómnibus para llegar a sus hogares.
Yo, desde mi trabajo de director, los admiro enormemente. Fuí actor y me gustaba muchísimo mi profesión, pero cuando comencé a dirigir y comencé a trabajar con las angustias y los dolores de la gente que hace teatro, que está en los escenarios, realmente empecé a amar mucho más a mis compañeros por todo ese trabajo que realizan.
Así que bienvenido sea el día de las actrices y actores y me sumo a este homenaje ya como director retirado.
¡Vivan los actores, actrices y directores!
¡Vivan los reyes de la creación y estos obreros del arte teatral!

(*) Actor, director y docente teatral / Columnista cultural del programa “Cultura en Casa” los miércoles por Radio Fénix.

Foto

Teatro Solís. Nicolás Celaya /adhocFOTOS.

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