“Hubo una acumulación importante del campo popular”

La representante de la FEUU en la Comisión Nacional por el Si, Amira Fagúndez, destacó el avance en organización y unidad del campo popular logrado durante la recolección de firmas y la Campaña por el Si. También el respaldo de más de un millón de votos.

-En estas pocas horas que han transcurrido desde el referéndum: ¿Cuáles son tus primeras lecturas de los resultados?

Ahora viene un proceso que es la evaluación colectiva, tanto para las organizaciones individualmente como para todo el Comando del Si, vamos a trabajar para tener una visión en conjunto de lo que pasó, de qué faltó, de las cosas que se hicieron bien. Esta es una parte importante de todo lo que luchamos para conseguir este referéndum desde el campo popular.

Nosotros vemos, más allá del resultado en sí, un avance en la organización y la unidad del campo popular. El objetivo era derogar estos 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC), al cual no llegamos, pero si entendemos que hay un importante grado de acumulación que logramos entre todas y todos. En primer lugar, en cuanto a la gran cantidad de personas que se han sumado a militar en este último tiempo, que han entendido que la LUC es excluyente, es injusta, es antipopular. Una LUC que seguramente no conocían cuando hace dos años atrás empezamos con la campaña para recolectar las firmas, que ahora la conocen y que se han comprometido a militar todo este tiempo para intentar anularla. Es muy positiva esta parte del proceso más allá del resultado. Quiero recordar que juntamos 800 mil firmas en medio de la pandemia, donde el gobierno nos puso muchas trabas para poder avanzar en la recolección. De esas 800 mil firmas que juntamos en julio hasta ahora logramos una gran cantidad de adhesiones, pasamos el millón de votos. Eso quiere decir que más de 200 mil personas en estos meses, con la campaña del Si, fueron conociendo la LUC y fueron tomando postura de que no era lo mejor para la ciudadanía.

-Más allá de los números, aunque ya adelantabas algo, ¿cuáles serían las principales conclusiones políticas?

Lo primero es decir que el No estuvo por debajo del 50% y, además, si se compara con el respaldo que tuvo el gobierno en las elecciones nacionales este cayó, fue menor. No hay una mayoría de la población que esté de acuerdo con la LUC. La LUC no tiene, y eso quedó demostrado, los grandes acuerdos nacionales que debería tener una ley que impacta en un montón de temas muy importantes, de la educación, de la vivienda, de la seguridad pública. Para la coalición de gobierno fue como un sopetón, el clima que tenían en la Torre Ejecutiva en un principio no era de festejo, era de temor por el avance del campo popular organizado y por la gran cantidad de votos que tuvo el Si. Nos quisieron callar con persecución sindical, con ataques a la Universidad en estas últimas semanas. Este resultado muestra que en realidad el campo popular es quien propuso y propone que se de el debate político, que se abra un diálogo en serio. Nosotras y nosotros lo hicimos, yendo casa por casa, para hablar con la gente, más allá de que no tuvimos los medios de comunicación a nuestro favor, ni todo el aparato estatal, como lo tuvieron ellos.

-¿Qué perspectivas se abren?

Parte de ese proceso de discusión de balance colectivo que te decía es ese: ¿Qué hacemos con todo esto que acumulamos y como hacemos para seguir creciendo? En nuestro caso particular, tenemos que hacerlo con todas y todos los gurises que se pusieron a militar, que encontraron un espacio después de casi dos años de pandemia. Tenemos que encontrar maneras, en nuestras organizaciones juveniles, para que puedan quedarse y hacer nuevas propuestas de cómo enfrentar este ajuste neoliberal que promueve el gobierno y que deja, sobre todo a los más jóvenes, desprotegidos.

Hay que valorar mucho lo que se avanzó. Hubo un crecimiento en torno a la cantidad de organizaciones y referentes políticos que se sumaron a la campaña. Nosotros veníamos de una Intersocial con las organizaciones más históricas, y, con el correr de los meses y por un accionar que implicó ir a buscar a cada una de las organizaciones que militan en los barrios, pudimos acercarlas. En el último mes vimos una gran cantidad de adhesiones de distintos colectivos, ollas populares, movimientos afro, movimientos LGTBI. Hay que analizar ese acumulado, no es la misma Intersocial de hace muchos años, incorpora la diversidad de organizaciones sociales que existen hoy y las diferentes formas de militar que no son las mismas de antes. Hubo un trabajo y una respuesta muy importante de diversos sectores de la cultura.

También hubo un montón de referentes políticos de los partidos tradicionales que se sumaron muy activos a la campaña, haciendo giras y yendo a conversar con la gente.

Ahora hay que construir, entre todas y todos, como seguimos trabajando. Lo tenemos que hacer manteniendo la amplitud, con grandes niveles de articulación, sobre todo por lo que se viene: una reforma de la Educación y una de la seguridad social, por ejemplo.

Tenemos que enfrentar esto juntas y juntos, generando propuestas, organizando movilizaciones, en estos días los gremios de la educación hemos visto los ataques a la UDELAR, pero también a los gurises agremiados en secundaria y en el IPA, es necesario fortalecer las herramientas en esos lugares para que puedan hacerle frente a esta reforma regresiva de la educación.

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