Los ataques ordenados desde Ankara “contra la infraestructura de la región autónoma del norte y el este de Siria”, no han cesado.
Según consignó la agencia ANF News, dichos ataques han estado dirigidos “no sólo a instalaciones de suministro vitales, sino también a zonas de asentamientos civiles”.
La pasada semana cerca de “quince objetivos” fueron objeto de ataques por parte de drones de combate, dentro de los “objetivos” bombardeados se incluyeron “estaciones de bombeo de agua e instalaciones de suministro de petróleo y combustible”.
La misma agencia de noticias ha reportado ataques dirigidos contra la población civil y zonas residenciales, siendo “las zonas de la región de Cizîrê (…) el foco de la última ola de ataques”.
Como resultado de los bombardeos, al menos ocho personas murieron y seis resultaron heridas.
Hasta el momento, cerca de 15 aldeas densamente pobladas han sido objeto de sucesivos bombardeos, una política que desde hace mucho tiempo lleva adelante el Estado turco con la excusa de “proteger las fronteras”.
Mientras el gobierno turco anuncia que continuará con dicha política en Rojava, “Occidente no ha expresado más que preocupación”, denuncia el medio de prensa que recuerda que el pasado miércoles, el ministro turco de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, afirmó “que toda la infraestructura en el norte y el este de Siria es un objetivo legítimo de las fuerzas de seguridad, el ejército y los servicios de inteligencia”.
Para Fidan los ataques forman parte de la lucha “contra el terrorismo” desplegado por guerrilleros quienes el fin de semana atacaron la Dirección General de Seguridad del Ministerio del Interior en Ankara.
De acuerdo al gobierno turco, los guerrilleros fueron entrenados en Siria y desde allí entraron ilegalmente en Turquía par contra la institución de seguridad en Ankara.
Para las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), la AANES en Rojava y las Fuerzas de Defensa del Pueblo (HPG) en el Kurdistán del Sur, en el norte de Irak, “el relato” del gobierno turco no es más que una “mentira y un pretexto artificial” para justificar la guerra.






















