“La evidencia constata que las crisis sanitarias conllevan desigualdades”

Se publicó este mes “Nómade”, una investigación realizada para la Intersocial Feminista sobre las Dinámicas al interior de los hogares en contexto de COVID19 en Uruguay.
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La pandemia ha generado un boom de denuncias al número de atención a víctimas de violencia doméstica, en tanto las organización feminista señala que hay muchas mujeres conviviendo con sus agresores. “La evidencia constata que las crisis sanitarias conllevan desigualdades, o más bien, se ceban con las ya existentes”, señalan en el trabajo citando “Cuidados y abordaje de la pandemia de COVID-19 con enfoque de género”, un estudio de María del río Lozano, María del Carmen García, María García Cervantes, del Grupo de alumnado del Diploma de Especialización en Género y Salud de la Escuela Andaluza de Salud.

La investigación evidenció que de 1.808 mujeres que respondieron el cuestionario de forma voluntaria, 368 declararon conocer a alguien o estar en una situación de violencia y 90 declararon estar en una situación de violencia. Muchas de ellas no tienen hijos e hijas (43,1%), la mayoría vive en el interior del país (59,9%), tiene en promedio 40 años y son mayoritariamente de nivel educativo medio y alto con terciaria incompleta, completa y estudios de posgrado (85,6%).

Siete de cada diez (68,4%) señalan la violencia psicológica como la que sufren en mayor medida. 4 de 10 (44,2%) señalan la contención emocional como su necesidad principal, 3 de cada 10 (34,7%) señalan el empleo y el dinero. 8 de 10 (83,2%) conocen los servicios del Estado pero solo 3 de 10 (26,7%) declaran recurrir en primer lugar a estos, o servicios, privados cuando necesitan ayuda. 1 de cada 2 mujeres (49,9%) de la muestra principal (1.808 casos) considera que los servicios de violencia del Estado son insuficientes o muy insuficientes.

Pueden acceder al estudio completo en: https://www.nomadeconsultora.uy/