En su comunicación, la Cancillería cubana, detalló, sobre los hechos ocurridos en su sede, el jueves 18 de marzo.
En dicha ocasión, “cinco ciudadanos se presentaron con el supuesto interés de trasladar su inquietud por una ciudadana cubana que deseaba viajar al territorio nacional”, informó la Cancillería cubana.
Esto ciudadanos, declararon que el fundamento “de su preocupación era la situación de Karla María Pérez González, con varios años fuera del país”.
La misma informa, Granma, mantiene estrechos vínculos con Eliecer Ávila y otros anticubanos, quienes pretenden reinstalarla en Cuba, “en función de propósitos subversivos y desestabilizadores contra nuestra nación”, explicó, en conferencia de prensa, la directora de Comunicación e Imagen del Minrex, Yaira Jiménez Roig.
En su exposición, la funcionaria recordó que, al igual que en el resto de los países, “en Cuba existen (…) leyes migratorias que establecen regulaciones en el marco legal y que rigen la acción de las autoridades migratorias”.
Ello significa que el país “tiene el mismo derecho que cualquier otro país a defenderse”.
En su exposición a la prensa, la funcionaria, “desarticuló lo que denunció como una «operación política y comunicacional», que descalifica y deslegitima a sus actores y revela cómo se monta un show mediático con el objetivo de generar percepciones manipuladas y distorsionadas de la realidad”, señala el medio de prensa cubano.
En este sentido explicó que, aún antes de que “estos ciudadanos fueran atendidos en la sede de la Cancillería, se reveló el verdadero propósito de su presencia allí”.
“Era más importante lanzar su propia versión de los hechos, antes de recibir una respuesta. No son periodistas, no son independientes, son personeros, son operadores políticos comunicacionales al servicio de un gobierno extranjero, cómplices de la guerra económica contra Cuba y de las acciones más agresivas de Estados Unidos contra nuestro pueblo», expresó Jiménez Roig. Lo sucedido no fue un reclamo legítimo”, denunció.
Los operadores de esta provocación, en su interés por dar curso a una campaña mediática contra el gobierno de la isla, trasmitieron en redes sociales una versión distorsionada y falseada de los hechos.
Para ello, destacó la funcionaria, usaron “como punta de lanza a ADN Cuba, una publicación digital que se sustenta con fondos federales del gobierno de Estados Unidos”, denunció Jiménez.
La representante de la Cancillería, destacó que el gobierno cubano conoce, con relación a este “supuesto medio de prensa”, que “solo en el primer trimestre de 2020 adn recibió 400 000 dólares del gobierno de Trump para campañas sistemáticas de propaganda y provocación, como parte de una estrategia de demonización y subversión contra Cuba”.
“Es curioso”, dijo, “que en pocos minutos obtuvieran declaraciones de Human Rights Watch, seudorganización no gubernamental que nuestro pueblo sabe que opera al servicio de la política de Estados Unidos contra Cuba”.
La Directora de Comunicación e Imagen del ministerio de Relaciones Exteriores, reveló las asociaciones de estas “organizaciones”, con la congresista cubanoamericana, de Miami, María Elvira Salazar; y con Luis Manuel Otero Alcántara, “quienes, con su lenguaje vulgar y amenazante, se articulan con ADN Cuba”.
Junto a adn, los organizadores de esta provocación, implicaron a “otra publicación digital, Tremenda Nota”, usando para ello “el mismo esquema de la contaminación mediática, y a otra seudorganización, como el Comité para la Protección de los Periodistas, con sede en Nueva York, con nuevas amenazas y advertencias a la Cancillería cubana”, lo cual es inaceptable para la Cancillería cubana, recalcó la funcionaria.
Este nuevo episodio de la campaña de desinformación contra Cuba, no puede ser vista, agregó la diplomática, de forma desarticulada con el recrudecimiento del cerco económico a que es sometido el país.
Un cerco económico, al que estas personas estimulan, al tiempo que convocan a “la realización de actos violentos”, que han incluido pedidos de una invasión armada contra Cuba, denunció Jiménez Roig..