“Militantes activos, protagonistas de los cambios”

El Día del Comité de Base del Frente Amplio (FA) fue ampliamente festejado por los militantes que se reunieron en cientos de asambleas en todo el país. Las reuniones continúan hasta principios de setiembre, EL POPULAR entrevistó al responsable de organización del FA, Manuel Ferrer.

– ¿Podés brindarnos una primera evaluación de las reuniones que se realizaron el 25 de agosto pasado? Si ya tienen números, cómo fue el ambiente en general, ya que lo que vimos ese día fue una jornada muy activa con cientos de asambleas cuyas imágenes llegaron a nuestra redacción.

La cantidad concreta de asambleas preferimos difundirlo después de terminado el plazo, que regularmente va hasta el 31 de agosto, pero que, en esta oportunidad, debido al muy mal tiempo previsto para el fin de semana, nos enviaron solicitudes de excepción, o sea que las asambleas van a ir hasta los primeros días de septiembre.

En líneas generales la participación fue más que adecuada, muy buena y especialmente el clima fue muy bueno. Un clima unitario, la mayoría de las asambleas fueron un poco más grandes que en oportunidades anteriores, de manera que fue un excelente momento para el contacto de los y las frenteamplistas y también con la dirección del Frente. Una fuerza política que tiene un plan donde los comités de base están llamados a jugar el mejor rol, saliendo más fortalecidos, más protagonistas de los cambios en esta nueva situación política que tiene Uruguay luego de la victoria con el gobierno nacional. Esto fue parte de la conversación central en, por lo menos, todos los comités que participé y en general. 

– ¿Cuáles fueron las inquietudes planteadas?

Bueno, las inquietudes fueron diversas, hay una de la que tomamos nota adecuadamente, que ratificamos, confirmamos que existe y hay un problema: la dificultad real de comunicación interna.

Hay un montón de cosas que están sucediendo especialmente sobre los vínculos entre el gobierno nacional y la dirección del FA que han sido procesados e informados en los organismos de dirección y, sin embargo, no están llegando adecuadamente a la militancia. Entonces, ahí hay una responsabilidad del conjunto del FA en que esa información llegue adecuadamente. En estos días estamos repartiendo un volante que se llama: Empezamos a cumplir. ¿Qué es eso? en 5 meses de gobierno se ha cancelado el plan Neptuno, se han recuperado los medicamentos para las policlínicas, se han entregado las becas de materiales para el 40% de las escuelas públicas. Se ha hecho el aumento acordado para con los jubilados, con la condición anunciada de que no era a cuenta del aumento constitucional, sino que se suma este y esas son algunas de las medidas que están presentes en ese volante y algunas de las acciones que ha hecho el gobierno nacional. El ciclo de asambleas del Día del Comité de Base fue una oportunidad para reforzar este nivel de información y llegar a lugares donde la estructura normalmente no ha llegado. Tomamos nota de que esto es así y la gira empezará en septiembre, abarcará todos los departamentos del país, todas las coordinadoras y todos los zonales de Canelones, en un encuentro de la dirección del FA acompañada con la planificación del gobierno para rendir cuentas ante nuestra militancia sobre las acciones del gobierno, que también tiene restricciones.

Hay dos que son claras y nuestra militancia las tiene que comprender para aquilatar el desafío político que tenemos por delante. Una la conocemos desde octubre, no hay mayoría en Diputados y hay que construir mayorías con votantes de otros partidos para impulsar los cambios planteados en el programa. La otra restricción, que no nos enteramos hasta los primeros meses de gobierno, y es que las finanzas estatales estaban bastante peor de lo anunciado y eso que ya era preocupante. Nosotros planificamos un plan de gobierno y 63 medidas prioritarias en función de la información disponible con un déficit fiscal igual o superior al anterior. Pero, después que ingresamos al gobierno, nos enteramos de que el Ferrocarril Central no estaba pago, que buena parte de los proveedores de ASSE no habían cobrado y eso era mucho dinero que había que hacerse cargo. Gastos anticipados y pagos anteriores no realizados, fueron una tónica que no estaba prevista.

Ahí tenemos dos restricciones concretas que frenan la capacidad del gobierno actual de llevar adelante el conjunto de su propuesta. 

Entonces, precisamos una militancia, un FA y unos Comité de Base mucho más activos, más prendidos a su territorio, a sus organizaciones sociales, impulsando las causas populares que den viabilidad política a las transformaciones con las que nos hemos comprometido. El rol del Frente Amplio tiene que ser políticamente activo que permita impulsar las transformaciones del gobierno y también dejar en claro quiénes apoyan los cambios y quiénes les ponen un freno a los cambios. La posición, especialmente del Partido Nacional en el Parlamento y en sus declaraciones públicas ha sido clara de no dar ni un vaso de agua al gobierno y nos parece que eso es injusto, no con el gobierno ni con el Frente, sino con la gente. El FA tiene la tranquilidad de que en todos los momentos donde pensó que algunas cosas eran necesarias las acompañó con el voto y eso es parte de lo que tenemos como crédito, porque no era para votarle cosas al gobierno de Lacalle o al de Jorge Batlle, que son los últimos dos gobiernos en los que el Frente Amplio estuvo en la oposición, sino para defender las necesidades de la gente. Ese es nuestro objetivo. Y ahí los Comité de base y la militancia tienen un rol especialmente relevante, sin el cual muchas transformaciones no van a ser posibles. 

– ¿Algún mensaje más para las y los frenteamplistas?

Invitar a la militancia a participar de las asambleas de los Comité de Base que faltan reunirse e integrarse, en la medida de sus posibilidades, a la red de conversación del Frente Amplio, articulada desde los Comité de Base y también desde los sectores, para acceder a información políticamente pertinente y poder ser parte de esa reproducción e impulso. No solamente para dar una opinión sobre si estamos de acuerdo o en desacuerdo con tal o cual cosa, sino tomando las causas que cada uno de nosotros es portador para impulsarlas en el seno de la sociedad. Ese es el papel del militante activo, protagonista de los cambios.

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