Pueblada obrera

La marcha de este jueves, en el marco del Paro Nacional del SUNCA, fue, como dice el título, una pueblada obrera.
Miles de obreras y obreros, muchas y muchos con sus familias, vinieron de todo el país, a responder a la convocatoria de su sindicato: el SUNCA. Fueron tantas y tantos que se necesitaron más de 300 ómnibus y camiones para trasladarlos. Llegaron de los 19 departamentos, muchos viajaron largas horas para estar presentes. Bajaban de los ómnibus y los camiones y sin esperar ni un instante se plegaban a los cánticos y los saltos. Eran recibidos por sus compañeros y compañeras con aplausos. Y como si la enormidad del número de las y los participantes, su alegría, su fervor, no fueran suficientes, a todo eso se sumó la lluvia. Llovió fuerte y duro en el centro de Montevideo. Nadie se movió.
La imagen que proyectaban tenía tanta fuerza que desde los edificios cercanos a la Universidad donde se concentraron y luego a lo largo de toda la marcha por Fernández Crespo hasta el Palacio Legislativo, las vecinas y vecinos salían a filmar con sus celulares y a reconocer con un aplauso tanto compromiso.
La marcha se extendió por más de 10 cuadras de Fernández Crespo y una enorme mancha de color, donde predominaban el rojo de las remeras, el naranja de las camperas y camisas de trabajo y el azul clásico de los mamelucos, tapó casi por completo los alrededores del Palacio Legislativo.
Todo comenzó con una concentración obrera en la Universidad de la República, porque el SUNCA quería expresar, en la práctica, su solidaridad con nuestra mayor casa de estudios, atacada y ninguneada presupuestalmente por el gobierno de derecha. La enorme pancarta desplegada en la fachada de la Universidad recogía una consigna histórica, pero saludaba en el hoy la continuidad material de la misma: “Obreros y estudiantes, unidos y adelante”.
Rodearon la marcha obrera el PIT-CNT, delegaciones de varios sindicatos con sus banderas y varios gremios estudiantiles, que bajo lluvia llegaron a compartir la lucha, a estar y ser.
El paro y la marcha fueron reivindicando trabajo digno, el SUNCA alertó que los recortes en inversión y obra pública y el incumplimiento de las promesas electorales de construir miles de viviendas, pueden provocar en un futuro muy cercano la pérdida de entre 10 mil y 12 mil puestos de trabajo; junto con dejar insatisfechas urgentes necesidades sociales, como vivienda, saneamiento, educación y salud. En defensa de la negociación colectiva, bajo ataque por una ley del gobierno de derecha que la busca recortar, golpear a los sindicatos y fortalecer a las patronales. En expreso y fundamentado rechazo a la reforma jubilatoria impulsada por el gobierno de derecha y las patronales que perjudica a miles de trabajadores. En defensa de la Educación Pública. Reivindicando la organización sindical, la movilización y la lucha como camino para avanzar en igualdad y libertad, es decir, en democracia. Le recordaron indignados al ministro de Trabajo, Pablo Mieres, que se ufanó del descenso de los siniestros laborales destacando que las patronales tomaron conciencia, que en realidad esto se debe a la lucha organizada de todo el movimiento sindical y popular, y, muy especialmente del SUNCA, que logró la aprobación de la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial, ley que Mieres votó en contra y junto con las patronales y la derecha calificó de antidemocrática e inconstitucional. Tenemos memoria, le dijeron al ministro Mieres. Fue de perspectiva, convocando al Congreso del Pueblo.
La marcha del SUNCA no es un rayo en cielo sereno. El movimiento sindical viene de un gran Paro Nacional, de una enorme marcha de la educación, de una movilización de los sindicatos de la Coordinadora de ANCAP en defensa del portland, de movilizaciones de SUTEL en defensa de ANTEL, de los gremios de la industria, de las y los trabajadores de la industria láctea.
Ocurre que hay circunstancias y formas que hacen que algunos hechos cobren una fuerza especial. Miles de obreras y obreros bajo lluvia, demostrando en la calle la representatividad de un sindicato, el compromiso y la confianza en la organización y la movilización, logran eso: que nadie pueda quedar indiferente.
Un periodista abordó a un joven obrero empapado que empuñaba orgulloso la bandera del SUNCA, le preguntó por qué había venido a mojarse, por qué estaba contento. La respuesta fue: “Es la unidad con mis compañeros y la lucha. Me siento digno y eso me hace feliz”. Recogemos esa respuesta, que ni siquiera sabemos si será emitida, porque no es necesario agregar nada más. Eso: Pueblada obrera.


500 mil personas con hambre en Uruguay

Se dio a conocer el primer informe de Prevalencia de Inseguridad Alimentaria en Uruguay, el mismo reconoce que esta, es decir el hambre, es un problema para el país. El Informe es presentado por el Instituto Nacional de Estadística, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Alimentación.
Entre los principales resultados establece que un 15% de los hogares tiene inseguridad alimentaria moderada o grave y lo mismo ocurre con un 16.5% de las personas. Por otra parte, un 2.6% de los hogares y un 2.9% de las personas tiene inseguridad alimentaria grave. Eso implica que hay 174.000 hogares y 575.000 personas con insuficiencia alimentaria moderada o grave. En tanto que, si se toma solamente la insuficiencia alimentaria grave, hablamos de 30.160 hogares y 101.069 personas.
Esos cálculos se realizan a partir de los datos del INE de 1.160.000 hogares en total en Uruguay y una población de 3.485.152.
Si se toma por quintil de ingreso de los hogares tenemos que en el Quintil 1, el de menores ingresos, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave es de 42,8%; en el Quintil 2, 22.1%; en el Quintil 3, 12.9%; en el Quintil 4, 7% y en el Quintil 5, 2.3%.
Esto quiere decir que en los hogares de menores ingresos la inseguridad alimentaria es casi tres veces la general de la población y es 20 veces más grande que en el quintil de mayores ingresos.
Si se toman los hogares con niños pequeños o no, las cifras también son terribles, la inseguridad alimentaria moderada o grave es casi el doble en los hogares con menores de seis años que en los que no viven menores: 21.5% contra 13.9%.
Las conclusiones del propio informe señalan que “la inseguridad alimentaria es un problema prevalente en el país”. El informe agrega que “las mayores cifras de inseguridad alimentaria se observaron en hogares integrados por niños y niñas menores de 6 años, ubicados en la región que incluye los departamentos de Artigas, Tacuarembó, Rivera, Cerro Largo y Treinta y Tres y cuyos ingresos se encuentran en el primer Quintil”.
El informe señala que “por tratarse de la primera vez que se mide la inseguridad alimentaria en hogares a nivel nacional a través de la ECH, los resultados no son comparables con estudios anteriores”.
Estas cifras se agregan a las reveladas por el estudio de Solidaridad.uy para la Coordinadora Popular y Solidaria de ollas populares, que, en base a un relevamiento metropolitano, establece que se están dando 1.200.000 porciones de comida por mes en 2022. Un estudio posterior de la Facultad de Ciencias Sociales, de alcance nacional, documenta que funcionan más de 500 ollas populares y merenderos en todo el país y que brindan 1.800.000 porciones de comida al mes.
A ella hay que agregar, que, en las escuelas públicas de Montevideo, según un estudio del Núcleo Interdisciplinario de la UDELAR, el 39% de las niñas y niños tiene inseguridad alimentaria; en los liceos públicos esa cifra trepa al 43.5% y en los CAIF de todo el país, es el 31%, según un estudio de la Escuela de Nutrición de la UDELAR, del INAU y del MIDES.
Y, como ya hemos informado, datos del INE establecen que en el primer semestre de 2022 hay 380.000 uruguayas y uruguayos pobres. Eso significa 78.000 pobres más que antes de la pandemia y 19.000 más que en el primer semestre de 2021. Más de 160 mil son menores. Entre los niños y niñas de 0 a 5 años la pobreza era 16,4% antes de la pandemia y es de 22,5% en el primer semestre de 2022.
En el Uruguay crecen el hambre y la pobreza, al mismo tiempo que las exportaciones alcanza récords históricos, con 14 mil millones de dólares y los depósitos bancarios crecen en 10 mil millones de dólares.
Y al gobierno y al MIDES lo único que se les ocurre es atacar y perseguir a las ollas populares. Una verdadera vergüenza.

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