El viernes 8 de junio se realizó el lanzamiento del plan de apertura de nuevos Comité de Base en todo el territorio nacional con el objetivo de que para 2024 existan 500 Comité funcionando.
Manuel Ferrer, presidente de la Comisión Nacional de Organización (CNO) del Frente Amplio (FA) en diálogo con EL POPULAR dijo al respecto de esta actividad que además de una concurrida participación de la militancia de base “hubo una participación muy nutrida de dirigentes sectoriales, legisladores y legisladoras, compañeros del gobierno de Montevideo, principalmente, las presidencias de las Departamentales, etc., que dan calor al hecho de que el liderazgo del FA también tiene un compromiso con el desarrollo, el fortalecimiento y la transformación de los Comité de Base”. Agregó que “hay un entusiasmo formidable, que no se puede hacer en ningún activo, con los propios militantes, los militantes que lugar por lugar están decididamente convencidos de que es posible levantar Comité de Base allá donde no los hay, reformularse en los lugares donde las dificultades impidieron que continuara el funcionamiento, pero, además, hacer crecer el Comité propio, nutrirlo de política, de acción, de vida, de juventud, de horizontalidad, de democracia, de objetivos políticos. En ese sentido es un entusiasmo formidable que no solamente reconforta, sino que impulsa a más”.
Aprender de la experiencia
Luego de la derrota electoral, hubo cierto desconcierto en relación a cómo la población no había reconocido los avances y las mejores condiciones de vida que se habían conquistado en los quince años de gobierno del FA. En ese sentido, Ferrer manifestó que “quedó superada en el FA la idea de que gobernar bien y generar logros para la gente cambia la correlación de fuerzas y gana elecciones. No. Las acciones de gobierno no ganan elecciones, lo que gana elecciones y garantiza un cambio de rumbo histórico del país es el protagonismo popular y lo mismo vale estando en la oposición”.
“Todas las noticias que vemos día y día del deterioro en la condición de vida de los uruguayos y uruguayas, en algunos casos de forma alarmante, no van a generar una alternativa de izquierda en el Uruguay, no va a retomar el cauce histórico de la construcción de la izquierda y el curso transformador que el país tuvo en los 15 años anteriores; solo será posible con un FA vital y ahí los militantes, las militantes, los Comité de Base organizados tienen un papel protagónico”.
2019 y el balotaje
La voluntad política de toda la estructura del FA de embarcarse en este fortalecimiento de los Comité fue un proceso que tuvo su reafirmación en la campaña hacia el balotaje de 2019 cuyo resultado, según Ferrer, “abrió las puertas y las cabezas de muchos para identificar el rol de los Comité de Base.”
“En primer lugar hay un rol que es el de la política, miles y miles de uruguayos y uruguayas frenteamplistas no militantes se volcaron a la elección entre octubre y noviembre, una cosa que precede al balotaje estrictamente, pero la capacidad de que toda esa formidable energía militante volcada hacia el objetivo de ganar la elección por parte del FA tuviera efectividad concreta y llegáramos al punto de lo que se llamó la «remontada», que dejó al país sin aire, sin aliento, esperando los resultados varios días para determinar quién iba a ser el ganador, solo se pudo vincular con los Comité de Base” afirmó.
“Miles y miles de personas podrían, efectivamente, tener ganas de pelear por el objetivo de la victoria del FA, pero sin los Comité de Base esa militancia no hubiera sido efectiva. Los Comité de Base, los que tenemos, en algunos casos debilitados, pero con un conocimiento muy profundo, muy íntimo de sus realidades territoriales, dieron orientación y concreción a esas ganas militantes de miles. Porque tuvimos los Comité de Base se pudieron elegir los puntos donde había que concentrar, llegaron materialmente los volantes que había que repartir, llegó también la orientación política” agregó.
“De manera que ese caso concentrado al momento del balance y reflexión, lo que llamamos «Balance, crítica, autocrítica y perspectiva» mostró al país y al Frente en particular la necesidad de que esa red de Comité de Base fuera más permanente, más cuidada, más fortalecida, más nutrida, actualizada y vital” concluyó.
Punto de partida
Para el último Congreso estuvieron habilitados 392 comités de base funcionando en el territorio nacional siendo 165 de las Departamentales del Interior, 72 de los Zonales de Canelones y 155 de las Coordinadoras de Montevideo.
El funcionamiento de los actuales Comité de Base es dispar y es por esto que el Plan de la CNO no solo implica la apertura de nuevos Comité hasta alcanzar los 500 sino también fortalecer los ya existentes.
“Tenemos un relevamiento bastante detallado de nuestra situación militante en todo el país y la selección de los lugares donde se van a conformar los nuevos Comité de Base se hace en acuerdo con las Departamentales y las Coordinadoras. Como línea general lo que planteamos es que la mayoría de los nuevos Comité van a estar en los barrios periféricos de Montevideo y en las localidades del interior en particular, donde si no hay Comité de Base no hay FA organizado, podrá haber militancia de algún sector, pero necesitamos FA en cada lugar del interior, ese es el mandato del Congreso”, afirmó el presidente de la CNO.
Pero no solo se trata de abrir locales y sumar adherentes, Ferrer señaló claramente que “los Comité son una bisagra entre lo público y lo privado, entre lo cotidiano y lo histórico. Los Comité pueden ser vitales, dinámicos, renovados, fuertes y sólidos si están articulados con la acción política y la acción política no es la acción del otro, no es la acción de escuchar o aplaudir a tal dirigente o a tal otro, la acción política es la que busca el protagonismo popular”.
“Como una organización popular, que es el FA, solamente vamos a tener esos Comité, que tan necesarios son a la hora de ganar una elección, a la hora de defender transformaciones, solo vamos a tenerlos, con compañeros y compañeras, miles, movilizados y organizados en torno a las propias iniciativas políticas y las propias valoraciones” explicó.
“Eso tan manido de «no se escuchó a la militancia», «nos despegamos de las bases» es un elemento que queremos revertir decididamente y tiene que ver con fortalecer los Comité” y para eso “la política tiene que estar en el centro, pero, también, la incorporación de herramientas para potenciar esa acción política en clave de crecimiento, desarrollo, inclusión, diversidad y en clave de defender los mejores principios y valores del movimiento frenteamplista”, afirmó.
En este sentido, conjuntamente con la planificación concreta de la apertura de los Comité se planifican talleres de acción política que “pretenden difundir y poner en la agenda de debate temas para mejorar el funcionamiento de los Comité de Base. De manera que el plan de los 500 Comité no solo es la incorporación de 100 nuevos lugares para nutrir y edificar la acción frenteamplista, sino que implica nutrirla y edificarla en los 400 lugares donde ya los tenemos, que los Comité no queden desgastados, no estén solamente en una acción rutinaria, sino que puedan desplegar la acción política permanente a la que nos convocaba Seregni desde el primer día”, aseveró.
Radicalizar la democracia
Para terminar, Ferrer reflexionó sobre el carácter democrático de la fuerza política: “el movimiento pesa en las orientaciones generales de la organización en un 50% y así lo establece nuestro estatuto. La mitad de las decisiones corren por cuenta de la coalición y la mitad corre por cuenta de los sectores políticos. Nosotros entendemos que fortalecer el movimiento de Comité de Base profundiza esa radicalidad democrática. La democracia puede ser formal o popular, la fortaleza de las organizaciones populares, en este caso los Comité de Base, profundiza esa radicalidad democrática e impide la elitización de las decisiones y por tanto la elitización del rumbo”.
“Mientras que cuando son miles y miles de compañeros y compañeras organizadas, vinculadas con su territorio, con sus profesiones, plenamente compenetrados con las angustias, las alegrías y las ansias de nuestro pueblo, se garantiza un rumbo de izquierda, popular, transformador; no hay transformaciones de izquierda sin protagonismo popular y los Comité de Base son protagonistas de estos”, concluyó.
Paola Beltrán























