El pasado miércoles 18 de septiembre, en la Huella de Seregni, la 1001 presentó su lista común al Senado bajo el sublema “Unidad para la esperanza”. En la presentación, frente a los medios de comunicación y un nutrido público de militantes, hicieron uso de la palabra Rafael Michelini, Constanza Moreira y el actual senador Oscar Andrade.
La lista, que es encabezada por Oscar Andrade, Constanza Moreira, Juan Castillo, Susana Muñiz y Rafael Michelini se complementa con destacadas figuras de la militancia política, sindical, feminista, cultural y social.
En la actividad se hicieron presentes el presidente y vicepresidenta del Frente Amplio, Fernando Pereira y Verónica Piñeyro, el actual intendente de Canelones Marcelo Metediera, el actual Intendente en funciones de Montevideo, Federico Graña, la militante feminista Lilián Abracinskas, entre muchos y muchas otras.
Rafael Michelini
Hacía mucho tiempo que no estaba tan entusiasmado; quizás desde aquel 8 de julio del 2021 cuando fuimos a la Corte (Electoral) a entregar las firmas que habíamos juntado codo a codo, miles y miles de uruguayos y uruguayas para combatir 135 artículos de la LUC. ¡Qué fiesta! Pero había un entusiasmo de seguir nuestros ideales y nuestros principios independientemente de los resultados. Hoy tengo una sensación parecida. Estamos presentado una lista común, frenteamplista por supuesto, de izquierda más que nadie, que en cada departamento lleva diferentes números, en alguna competimos naturalmente, pero que tiene como elemento común y plural que encarna hombre y mujeres de lucha.
Por supuesto que tiene gente de la cultura, gente del deporte, de la ciencia, pero en sus primeros lugares tiene gente de alto compromiso, ni qué decir sindical. O sea, es una lista que está a favor de los trabajadores, que no le puede cerrar la puerta a los trabajadores, que son parte los trabajadores de esta lista.
Así como a nivel de los trabajadores está el Boca y está Castillo, a nivel de feminismo está Constanza, tenemos a Susana Muñiz, hay gente que encarna esos valores y esos valores están reflejados en la lista. También el tema de los derechos humanos (DDHH), que nos hemos reventado el alma para, en tiempos difíciles, poner este tema arriba de la mesa.
Me acuerdo de que para esa convocatoria del 20 de mayo, la primera marcha del silencio, 1996, mi hermano Felipe y Marina Arismendi, qué casualidad, dos luchadores, mi hermano ahora fallecido, la empezaron a organizar con el compañero Jorge Posi y gente del PIT-CNT. No sabíamos si iba a haber mucha gente o poca gente, es más, fuimos con mi madre, temprano, había una garúa y yo le pregunté «¿Habrá mucha gente?» y me dijo «Rafa no te preocupes, vamos a estar todos» y después la vida no me permitió preguntarle si estar todos era que íbamos a estar Seregni, Astori, Marina Arismendi, gente del PIT-CNT o si «vamos a estar todos» eran esas 10 mil o 15 mil personas que fueron a la primera marcha.
¿Alguien cree que especulamos? ¿Alguien cree que en el tema de DDHH, para poner un ejemplo, fuimos a ver las encuestas? Las personas que están acá son todas personas de lucha, una y otra vez, que viven derrotas y una y otra vez que se levantan y si yo tengo que elegir una lista, elijo una lista luchadora, una lista de izquierda, una lista comprometida con los trabajadores, con los feminismos, con los DDHH, con la cultura, con la ciencia, con el deporte.
Tenemos una gran fórmula, esa fórmula tiene una gran lista común al Senado, la encabeza el “Boca”, la encabeza Constanza y yo quiero decirles a ustedes que siento un enorme orgullo y honor de estar acá junto a ustedes. Así que es hora de empezar a repartir la lista, es hora de llevarla a cada uno de los lugares (…) pero quiero decirles que no habrá lista más frenteamplista que esta, más de izquierda que esta, más de lucha que esta, más comprometida con las causas de los débiles que esta y más comprometida con la victoria y la esperanza de este 27 de octubre.
Constanza Moreira
Esta lista refleja un compromiso en algunas de las causas al FA y de los movimientos sociales. En primer lugar, como ya dijo Rafael, esta lista representa un compromiso con las causas de derechos humanos que han languidecido en estos años y si todavía logramos desenterrar huesos de la tierra o llevar adelante procesos legales contra represores, ha sido porque durante los gobiernos del FA se permitió las excavaciones en predios militares y ha sido el FA el que creó una Fiscalía especializada en delitos de lesa humanidad, llevada con gran trabajo por Perciballe.
Pero quiero decir que también ésta causa no nos corresponde solo a nosotros sino a los hombres y mujeres que desde los movimientos de DDHH han trabajado incansablemente desde la vuelta a la democracia por estas causas y también a ellos queremos representarlos.
Esta lista representa un compromiso con las causas de los trabajadores y las trabajadoras, con las libertades gremiales y con la cultura del movimiento sindical que ha sido y sigue siendo un ejemplo en el mundo y América Latina de unidad, dignidad y honestidad.
No debemos olvidarnos de que fue el FA el que reinstaló los Consejos de Salarios, no los inventó, pero los reinstaló y también, para las generaciones más jóvenes que no olviden que fue el FA el que regularizó el trabajo rural y el de las empleadas domésticas.
Y fue también el FA el que luchó para que en este país la negociación tripartita alcanzara el sector público y se hiciera por ramas. En la mayoría de los países de América Latina no existe una legislación laboral tan de avanzada como la nuestra que es reconocida en todos los foros mundiales por la formalización del trabajo y por los derechos laborales. Eso se consiguió gracias al movimiento sindical, gracias al FA y es desde ese círculo virtuoso que deriva, también, esta lista, como lo muestra la presencia aquí de Oscar Andrade, que es un fiel representante de estas causas.
Esta lista, en tercer lugar, representa un compromiso con las causas del feminismo y sus luchas. Porque han sido los feminismos quienes han puesto sobre el tapete la división sexual del trabajo, el sistema nacional de cuidados y aprovecho este momento para hacerle un reconocimiento a Margarita Percovich, feminista social, feminista política que ha trabajado y trabaja incansablemente por ese Sistema Nacional de Cuidados que defenderemos incansablemente desde esta banca. Ha sido el movimiento feminista el que ha levantado las banderas por la despenalización del aborto y han sido las militantes feministas políticas las que lucharon para que en un Plenario (del FA) se aprobara la paridad en las listas. Hoy el FA es el único partido político que tiene paridad en todas sus listas.
Pero sin el feminismo, sin los feminismos esta agenda del FA no existiría, así que es necesario cerrar o crear un círculo virtuoso de la política pública, donde los movimientos sociales agreguen y organicen intereses que la política pueda defender en un marco de ampliación de derechos.
Cuando vemos la forma en que se arman las listas y los sublemas, se habla de la política como la simple búsqueda de poder, un ajedrez electoral, esa es la definición más conservadora y reaccionaria de la política. La política desde el principio de los tiempos es lo que se opone a la fuerza y el poder, al poder de los que tienen poder. Para eso se inventó la democracia, para construir un mundo de iguales donde obreros y mujeres puedan llegar al gobierno.
Y recojo las palabras de Andrade ayer en Canelones citando a Seregni dijo «cuando el FA llega al gobierno es el pueblo el que llega al gobierno». La política exige la construcción de grandes mayorías nacionales y no es apenas un trabajo de ajedrez donde unos jugadores expertos hacen sus movidas, si eso fuera, ni un obrero ni una mujer tendrían cabida en él. Para eso se construye este Senado, para aportar al FA esos votos, pero también esas perspectivas, esos compromisos y esas voluntades. Muchas gracias.
Oscar Andrade
Hace más de 80 años Gerardo Cuesta, que era anarcosindicalista, se transformaba en dirigente de su fábrica y tenía una relación bastante compleja con Don Rosario Pietraroia que venía de otro costado de los metalúrgicos, del costado bolche de los metalúrgicos. La lucha en defensa de los trabajadores hizo que estos dos compañeros junto con Toledo, diez años después, fueran fundadores de la UNTMRA.
La relación entre el movimiento estudiantil, el heroico, el que fundó en la década del 30’ las universidades populares, y el movimiento obrero, tuvo encuentros y desencuentros. Y en el 58’ lograron construir una consigna que se transformó en una concepción, la de «obreros y estudiantes unidos y adelante”. En la calle; unos luchando por ampliar derechos de seguridad social, otros por llevar adelante los postulados de la reforma de Córdoba de autonomía y cogobierno y es, justamente, en el paraninfo de la Universidad, que se dan los encuentros que hicieron después parir la unidad de los trabajadores. La unidad fue primero por abajo y permitió ese ensayo de las primeras unidades de las izquierdas en la década del 60’, el Frente de Izquierda, Unidad Popular.
Y es en el dolor de los mártires estudiantiles que también se va construyendo, en la lucha contra la violencia por parte del Estado, la unidad con las corrientes progresistas y avanzadas de los partidos tradicionales.
Nunca esto puede haber sido sencillo, sin embargo, hay una tradición que marca la cancha en un sentido, en el sentido de decir a quién sirve que estemos separados. Y el FA es una criatura maravillosa, original, única en América Latina y en el mundo, porque conforma unidad electoral con movimiento de pueblo organizado, que tiene que ver con este desprendimiento, del sentido principal de la responsabilidad de construir experiencias unitarias para defender mejor los intereses de tu pueblo.
Y estas unidades que podían ser un criterio teórico para la organización de las reivindicaciones, después de los doce años del terror, de terrorismo de Estado que tuvieron, como propósito confesado, romper las unidades sociales y políticas del pueblo uruguayo, pasó a ser, para los militantes del campo popular, pa’ los que entendemos que la vida es luchar contra las desigualdades, comprometerse con los que sufren, una cuestión de principios. Dejó de ser una categoría abstracta.
Este espacio pretende jugar en esa cancha, en la cancha de intentar representar políticamente los intereses de los oprimidos, de los que sufren desigualdades. De construir dinámicamente esa representación. Esto tiene que ver con las elecciones, sí precisamos la conquista del gobierno para los intereses de las grandes mayorías, es notorio. No porque pensemos que vamos atrás de un gobierno perfecto, no hay gobiernos perfectos, pero tienen un sentido, los gobiernos frenteamplistas tuvieron un sentido. Fueron construidos desde la lucha del pueblo y atendieron reivindicaciones populares en lo económico, en lo salarial, en el presupuesto educativo, en el derecho a la salud, en que personas que estaban ciegas por ser pobres pudieran ver, en la descentralización, en el cambio de la matriz energética, de las telecomunicaciones, en la Ceibalita, en el descenso de la desigualdad.
Bueno, esta lista pretende esto y es una lista pesada. Es un enorme honor encabezar una lista pesada porque no hay duda de que hay viejos referentes del movimiento sindical, está Oscar Groba y jóvenes referentes del movimiento sindical como la compañera entrañable Laura Alberti, la primera trabajadora de la construcción que representó al SUNCA en el secretariado del PIT-CNT.
Pero encontrás referentes sociales y políticos de la lucha contra la desigualdad de género como Lilián Abracinskas, Constanza, Margarita (Percovich)… Del reflejo de la lucha por la verdad y justicia como Rafael (Michelini), como Bleier, como Lille Caruso, como Irma Correa. De académicos y de referentes de la cultura como Larbanois, el Pepe Vázquez, el flaco Denevi, que anda algo chueco de salud.
De jóvenes, de esa tarea que tenemos impostergable, de viejos referentes como Marcos Carámbula o Alberto Curiel. Rafael decía ayer «la principal tarea política que tenemos es mostrar el peso que tiene esta lista. La actual presidenta de la Cámara de Diputados o el intendente actual de Canelones Marcelo (Metediera) y Ana (Olivera).
Pero tenemos una tarea enorme, no de propagandear la lista, de tratar de mostrar el compromiso de la lista que se hace impostergable al otro día de la conquista del gobierno, que es el vínculo que va a tener ese gobierno con la cultura, el vínculo que va a tener ese gobierno con la academia, con las juventudes, con el territorio, con los trabajadores, con los movimientos feministas, con los colectivos de los derechos humanos, o sea, con el tejido social que permita poner el tamaño de pueblo suficiente para hacer posible el programa del FA.
Yo creo que el gobierno que se viene tiene que ser un gobierno profundamente artiguista. Y tiene que reivindicar la vigencia de qué es la pública felicidad hoy.
El neoliberalismo, como estrategia económica, no es solo producir normas a favor de la desregulación y de la poda de derechos laborales, abro un paréntesis acá, del absurdo que se quiera considerar que el trabajador migrante que anda en una motito galgueando es una empresa y tiene que negociar con Pedidos Ya como si fueran dos empresas iguales acordado comercialmente sus suerte y por lo tanto, las ocho horas, como hay un proyecto ahora a estudio en el Parlamento. Pero no es solo eso, sino que también promueve una forma en la manifestación cultural, individualista, consumista, de ajenidad, de alienación y un proyecto popular no puede construirse si no supera esa forma de entender la vida.
Entonces precisamos reivindicar ese concepto artiguista de que los más infelices están primero.
Nueve de cada diez personas que están presas son personas que no terminaron ciclo básico, se tendría que defender solo un sistema de becas potente para atender y defender las trayectorias educativas y tener una educación que garantice el derecho a la educación de la parte más postergada de la población.
No somos ingenuos; apenas tengamos arriba de la mesa el sistema de becas vas a tener una crítica conservadora de si no es demasiado lo que se le está dando al que está postergado. Nos tiene que avergonzar que en un país que tiene por lo menos 120 mil viviendas vacías que no son de segunda propiedad, tengamos mujeres con críos durmiendo en un rancho de costaneros y teniendo como wáter un balde. Entonces se tendría que defender solo el propósito de duplicar la inversión en vivienda como dice el programa del FA e ir contra la segregación territorial y garantizar que las carteras de tierras atendieran en primer lugar al que está más embromado.
Y vamos a dar una batalla en el terreno de las ideas para que la mayoría de nuestro pueblo esté feliz porque ese gurí durmió abrigado sabiendo que vas a tener una crítica conservadora que diga «mirá como les dan a los pichis».
Entonces, precisamos colocar un concepto de “felicidad pública» en el trabajo protegido en lo que anunció el programa del FA, en el sentido de atender a la mujer jefa de hogar con un ingreso ciudadano y un mínimo de dignidad, porque ningún gurí nace para pasar hambre o pasar frío, nace para ser feliz.
Esta es una lista que intenta, pretende, llenar de contenido las luchas y significar la política y hacernos una autocrítica de la mejor manera, después de la derrota electoral, empezamos a repasar temas en los que teníamos que trabajar diferente, uno era la construcción de subjetividad, de formas de entender y sentir, otro era la relación con los movimientos sociales que había estado muy golpeada y muy deteriorada, otro era el trabajo de base.
No sé si tendremos los más lúcidos y las más lúcidas en esta lista al Senado, pero vamos a garantizar mucho trabajo en territorio, mucha cercanía.
Nos hacemos una crítica en los recambios generacionales y en la impostergable necesidad de blindar de jóvenes la militancia orgánica del FA, no para octubre que nos voten, para que se quede su lenguaje, su estética, su impronta, con esta formidable herramienta, porque hay que pasar la posta y nos hacíamos autocrítica de que el FA cada vez se presentaba más fragmentado.
Bueno, para hacer el homenaje a esos encuentros que permitieron, hace ochenta años, abandonar las disputas para ponerse a trabajar juntos. Que permitieron que las distintas tradiciones de la izquierda dialogaran, que las tradiciones progresistas de los partidos tradicionales se encontraran junto con las tradiciones de la izquierda. Que la Universidad se encontrara con el movimiento obrero y este con el movimiento cooperativo y con los movimientos que reivindican la lucha contra la desigualdad y la de género y se articularan con lo territorial, es que presentamos este esfuerzo, un esfuerzo de unidad para la unidad, para la victoria, para la esperanza.
Dijo un pensador, militante de la teología de la liberación, obispo, Hélder Camara, que estuvo preso en la dictadura en Brasil, que caminar solos es posible pero que el buen andariego sabe que el mejor camino es el de la vida y ese requiere de compañeros. A eso estamos convocando. ¡Salud!























