El pasado lunes el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, participó en la ceremonia de apertura de la Conferencia Global del Día Mundial de la Libertad de Prensa 2022, que se celebra hasta el 5 de mayo en el Centro de Convenciones de Punta del Este.
En su intervención el mandatario uruguayo enfatizó que “la primera determinación de un gobernante tiene que ser no regular. No avanzar necesariamente sobre regulaciones”.
Una afirmación que, sin duda alguna, supone implícitamente su oposición a cualesquiera de las formas de acción existentes que habiliten posibles censuras.
Como si lo anterior no fuera suficiente para realzar su posición liberal, Lacalle Pou expresó “cada vez que alguien me dice de controlar o regular, mi primera respuesta es no, para después avanzar sobre el tema. Justamente, porque es un pilar fundamental para la democracia la tarea de la información que cumplen los periodistas”.
Los dichos del presidente serían loables y ajustados a la realidad si no existieran evidencias que muestran que, al menos en la realidad del país, las cosas no marchan defendidas y respetadas tan “liberalmente”.
Un reciente informe de la organización Reporteros sin fronteras señala que el país cayó, en el ranking que elabora la organización, del lugar 18 que tenía en 2019 al lugar 44, es decir, parece que, en este terreno las cosas no van tan bien como pretendió convencer el mandatario uruguayo en su prédica discursiva.
La ficha país elaborada por Reporteros sin fronteras sobre Uruguay reza textualmente:
“Uruguay tiene un contexto propicio para un diálogo constructivo e inclusivo sobre el papel de los medios en el país”, se comienza afirmando.
Sin embargo, se añade, “aunque el panorama mediático uruguayo es bastante pluralista, sigue concentrado en tres grandes grupos: Villar/De Feo (Canal 10), Romay (Canal 4) y Cardoso/Scheck (Canal 12)”, una concentración que como ya es sabido pretende reforzarse con las modificaciones que el ejecutivo pretende introducir a la Ley de Medios, uno de los capítulos “descolgados” de la Ley de Urgente Consideración.
Respecto al actual contexto político el documento señala: “tras 15 años de gobierno de coalición de los partidos de izquierda, agrupados en el Frente Amplio, el presidente conservador Luis Lacalle Pou llegó al poder en marzo de 2020” y afirma, que, “en los últimos años, se han registrado varios casos de presiones políticas contra periodistas que cubrían asuntos sensibles, al implicar a miembros de la presidencia de la república”.
La Ficha país repasa el marco legal del trabajo de la prensa y realiza una somera descripción del escenario económico nacional sobre el cual afirma que, “la economía uruguaya es muy dependiente de sus países vecinos, Argentina y Brasil. Los recursos naturales son muy limitados, teniendo en cuenta el tamaño del país. El sector servicios representa un 60,9% del PIB y emplea al 73,3% de la población activa, principalmente en el sector financiero y el turismo”.
Finalmente, la Ficha hace directa referencia a la situación de la prensa y en ese sentido señala “en los últimos años, y a pesar de un contexto favorable, varios periodistas de investigación han sido objeto de amenazas, intimidaciones y presiones judiciales”.
Alguien de su círculo más cercano debió acercarle este estudio de Reporteros sin fronteras al presidente, así no se veía obligado a surfear entre el discurso y la realidad de lo que efectivamente acontece y mucho menos cuando estaba a escasos día de la celebración, este 3 de mayo del Día Mundial de la libertad de prensa.
























