Las prácticas autoritarias de la actual administración de Donald Trump, han conducido aun erosionamiento del respeto a los derechos humanos en Estados Unidos, denunció el martes Amnistía Internacional (AI).
Bajo el título “Sonando la alarma: aumento de las prácticas autoritarias y la erosión de los derechos humanos en Estados Unidos”, el informe denuncia “el debilitamiento del Estado de derecho (…) y los ataques a la libertad de expresión”.
“Todos somos testigos”, afirmó, el director ejecutivo de AI en EE.UU., Paul O’Brien, de acuerdo al Diario. Es, “de una peligrosa trayectoria bajo la presidencia de Trump que ya ha provocado una emergencia de derechos humanos”.
La concentración del poder, practicada por el actual el Gobierno republicano “intenta dificultar que se les exijan responsabilidades”.
No hay dudas, agregó, que “estas prácticas autoritarias de la Administración Trump están erosionando los derechos humanos y aumentando el riesgo para periodistas y personas que se manifiestan o disienten, incluyendo abogados, estudiantes y defensores de derechos humanos”..
En su informe, la organización detalla varias áreas donde se verifica el socavamiento de “los pilares de una sociedad libre”, destacando, entre otros, “los ataques contra la libertad de prensa y el acceso a la información, la libertad de expresión y de reunión pacífica, las universidades, los opositores y críticos políticos, los jueces, los abogados o el sistema legal”.
Junto a ello se documentan “ataques de los derechos de los refugiados y migrantes, el retroceso de la protección contra la discriminación, el uso del Ejército para asuntos nacionales, el desmantelamiento del sistema de rendición de cuentas corporativas o los esfuerzos para socavar los sistemas internacionales diseñados para proteger los derechos humanos”.
“Es importante destacar”, subrayó O’Brien, “que nuestra experiencia demuestra que, para cuando las prácticas autoritarias están plenamente arraigadas, las instituciones destinadas a frenar los abusos de poder ya se encuentran gravemente comprometidas”, por ello, agregó “podemos, y debemos, forjar un camino diferente (…) ya que las prácticas autoritarias solo se arraigan cuando se permite que se normalicen. No podemos permitir que eso suceda en Estados Unidos. Juntos, todos tenemos la oportunidad y la responsabilidad de afrontar este momento difícil de nuestra historia y proteger los derechos humanos”.























