Desde el 22 de abril solo asiste un 30% de los alumnos a las escuelas rurales

En medio de exhortaciones, una cuarentena voluntaria, cese de actividades presenciales y multiplicidad de criterios según el área de trabajo en medio de esta pandemia mundial, el Poder Ejecutivo estableció que las escuelas rurales de todo el país, excepto Montevideo y Canelones retomaran sus actividades el pasado 22 de abril.
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Por Moriana Alberro

El portal de EL POPULAR se contactó con Esteban Coitiño, integrante del Secretariado de Federación Uruguaya de Magisterio y Trabajadores de Educación Primaria, FUM -TEP, sobre esta decisión y cómo se reanudan las actividades en las diferentes localidades.

Coitiño señaló que la FUM-TEP “en todo momento manifestó a las autoridades y a la ciudadanía toda su discrepancia con respecto al retorno de las clases presenciales, y por lo tanto también de las clases presenciales en las escuelas rurales. Esta postura no ha sido caprichosa ni antojadiza” que consideran “una violación a la autonomía de la ANEP que esta decisión del retorno a clases se haya tomado desde el Poder Ejecutivo, avasallando así al ente autónomo de educación. Importa destacar que el principio de autonomía está consagrado en el artículo 202 de la Constitución de la República.

Además fue una decisión que se tomó sin convocar a nuestra Federación al diálogo, “propio de la postura de un gobierno que no escucha a las trabajadoras y trabajadores”.

A su vez, Coitiño señaló que la decisión es “irresponsable por parte de las autoridades, porque se convocó a retomar las clases sin haber realizado análisis científicos del comportamiento del virus, ni test masivos a la población, ni estudios de los casos asintomáticos, ni análisis de la curva de contagio”, lo que “pone de manifiesto la falta de planificación y las improvisaciones que se están realizando con un tema de extrema delicadeza”.

Asimismo, desde FUM-TEP creen que “quedó demostrado el desconocimiento, por parte de las autoridades de gobierno, de cómo funcionan las Escuelas en el medio rural ya que se “intentó construir un relato épico y romántico de la ruralidad y las Escuelas Rurales, basado en la idea del aislamiento, la incomunicación, la ausencia de conectividad, y la imagen del niño yendo a caballo a la escuela… todo eso es una caricatura que intenta homogeneizar una realidad evidentemente muy diversa. La mayoría de los docentes, funcionarios, niñas y niños concurren a las Escuelas en transporte público departamental e interdepartamental, también en medios de transporte propios, principalmente motos. Entonces, debemos destacar que el retorno de las Escuelas Rurales supuso exponer al riesgo de contraer el virus a trabajadoras, trabajadores, niñas y niños. Con el agravante de la posibilidad de propagarlo a comunidades rurales hasta ahora libres de la enfermedad”.

A su vez, como contrapartida, desde FUM – TEP se realizó una campaña de comunicación donde se difunden las voces de las y los implicados en esta decisión, es decir maestras, maestros, auxiliares y familias del medio rural. Decenas de videos caseros circularon por las redes sociales (y se viralizaron) explicando y argumentando por qué no era oportuno el retorno a las clases presenciales en las escuelas rurales. El impacto de estos videos fue muy alto y permitió que la ciudadanía se sensibilizara ante la situación, explicó Coitiño.

“Ante la negativa de reconsiderar la decisión por parte del gobierno, le exigimos que se generara un conjunto de criterios sanitarios (protocolo) para el retorno a clases presenciales en las Escuelas Rurales. Nunca dejamos de manifestar nuestra posición contraria a la medida, pero en tanto el sector empleador nos llamaba a trabajar exigimos garantías y condiciones, para niñas, niñas, docentes y auxiliares.

Después de elaborado ese protocolo para el retorno a clases presenciales, de unas 930 Escuelas Rurales que empezarían el miércoles 22 de abril pasamos a unas 540. Luego, el 29 de abril las autoridades habilitaron unas 360 Escuelas más, porque habrían logrado ajustarse a los criterios sanitarios exigidos. Sin embargo, al día de hoy son menos de 700 las Escuelas Rurales funcionando. Porque sólo se comienza si se cumple el protocolo sanitario. Como dice nuestra consigna, LA SALUD ES LO PRIMERO – NOS CUIDAMOS ENTRE TODAS Y TODOS.

Por otra parte, también es bueno analizar las asistencias de niñas y niñas a las clases presenciales, porque todo indica que una parte importante de las familias confiaron más en el criterio de nuestro sindicato que en el del gobierno. Porque el promedio de asistencias hasta ahora ronda el 30%, es decir que 7 de cada 10 niños no están yendo a la escuela”.

A su vez, Coitiño remarcó la creación de una brigada solidaria que se ha ocupado de organizar diferentes acciones. Por un lado, acopio, organización y reparto de canastas de alimentos en distintas partes del país; ollas populares; apoyo en el reparto de viandas; recorridas recogiendo las problemáticas y dificultades existentes en las escuelas (por ejemplo detectamos que el reparto de guantes, mascarillas y alcohol en gel viene siendo más lento que las necesidades); eso en lo que refiere al área alimentación.

Por otra parte, se están realizando varias audiciones radiales para acompañar la cuarentena, entre ellos “Para no dormir la siesta” y “El país de las maravillas”.

Foto archivo Presidencia de la República: Escuela Nº99 de Isidoro Noblìa, departamento de Cerro Largo